Introducción
En las últimas décadas los Estados Nacionales fueron perdiendo importancia frente a la globalización y al descreimiento por parte de la población en el sistema democrático de participación, debido a los innumerables casos de corrupción, en medio de esta crisis, las diferentes ciudades del mundo se han visto obligadas a jugar un papel primordial, implementando políticas sociales originales y creando nuevas instituciones, dentro de las cuales se pueden tomar las experencias de Ingreso Ciudadano y el Presupuesto Parcipativo entre otras.
Según Correas (1996) la ideología neoliberal, no sólo ataca la imagen del Estado, sino que también, a través de la forma de vivir derivada de la economía mundializada, hace pesar sobre los ciudadanos la amenaza sorda de la represión y un desprecio constante por su opinión. Se les consulta muy pocas veces y estas consultas están desviadas por aquellos que controlan los medios de comunicación.
"Las respuestas locales a estos nuevos dilemas urbanos son a menudo más eficaces; están construidas teniendo en cuenta las percepciones, la motivación y la cultura de la población; se basan en las realidades locales" (RUBLE, 1996, pág. 1)
Se puede reconstruir el Estado Nacional, no sólo desde arriba, sino también partiendo desde abajo, es indispensable un gran esfuerzo de reflexión intelectual, es decir, cómo repensar el Estado a partir de un nuevo tipo de descentralización y de un nuevo proceso de democratización, experimentados en relación con la vida cotidiana de la población.
La crisis del Estado no se basa sólo en la incapacidad de dar respuestas a una parte de la sociedad, sino también en la creciente falta de transparencia y en su indiferencia ante una realidad social que busca costantemente alternativas a través de conflictos, de movimientos, productores de nuevas identidades, que tienden a romper el aislamiento profundo del individualismo.
La desestructuración del tipo de vida moderna vinculada a la desaparición del mundo de la fábrica (predominante desde la Revolución Industrial) y de la estructuración en clases sociales que ésta engendraba, ha contribuido a radicalizar la impotencia burocrática del Estado, que perdió todo tipo de legitimidad ante los ciudadanos. El voto parece corresponder cada vez menos a las necesidades de legitimación del poder, que en estos tiempos de crisis, en que la dinámica social es incierta, necesita estar legitimado a diario. (UTZIG, 1996)
Es en este contexto donde nace el Presupuesto Participativo (PP), este nuevo centro de decisión, que tiene una incidencia directa sobre el tipo y la oportunidad de las inversiones públicas, ha sido fundamental para generar un reparto mejor de la riqueza y para contribuir de este modo a la socialización de la política.
Este trabajo intentará analizar la implementación del Presupuesto Participativo como herramienta para lograr una democracia participativa tendiente acortar las desigualdades sociales en las ciudades de América Latina.
Para esto analizaremos la ciudad de Porto Alegre, en la cual nació el modelo de PP observando su imprementación, más tarde centraremos el análisis en la experiencia de la Ciudad de Buenos Aires, realizando una comparación entre ambas experiencias para arribar a las similitudes y diferencias de la implementación de este modelo en diferentes culturas y realidades sociales.
Cómo surge el Presupuesto Participativo
El presupuesto participativo (PP) de Porto Alegre está completando 13 años de existencia. Se inició en 1989 y con la victoria del Frente Popular en 1999 comenzó a ser implantado a nivel estatal. Se realizaron Asambleas en los 467 municipios existentes en el Estado de Rio Grande do Sul, donde ya han participado 360.000 personas. Sin embargo es temprano aún para apuntar resultados de esa experiencia inédita a nivel del Estado.
Vamos a centrarnos en la experiencia de Porto Alegre, la que ha motivado la implementación de métodos de gestión semejantes en ciudades de diferente partes de Brasil y del mundo.
La experiencia de Porto Alegre no constituye un modelo listo a ser exportado, en el mismo Brasil coexisten diferentes tipos de experiencias de PP. Lo cual demuestra que este tipo de participación debe implementarse en distintos lugares de formas diferentes respetando los tiempos y la cultura propia de cada lugar, puesto que el éxito de la implantación del PP en Porto Alegre no asegura de ninguna manera el éxito del mismo en otras ciudades del mundo por muy similares que estas puedan parecer.
Las experiencias demuestran que dentro de los 5576 Municipios del Brasil, con sus más de 140 millones de habitantes, sólo 140 municipios practican el PP, pero es posible apuntar en estos últimos años que se amplía la tendencia y otros municipios plantean, sea por las asociaciones civiles o por los parlamentarios, la cuestión de la aplicabilidad práctica del PP.
Como se trata de participación popular y democratización del Estado, son partidos de izquierda los que tienen una preferencia mayor en aplicarlo. De estos 140 municipios, 71 están gobernandos por el PT (Partido de los Trabajadores) y en la otra mitad también se encuentran en el gobierno partidos de orientación ideológica de centro izquierda. Incluso lo cumplen extra programáticamente algunos partidos conservadores, clientelistas, como el PFL (Partido del Frente Liberal). En Brasil, como en Argentina, desde el punto de vista ideológico, a veces la política local no es muy clara. Existen políticos de partidos nacionalmente conservadores que adoptan algunos programas que corresponden a una tradición de tipo progresista.
La experiencia de Porto Alegre
Porto Alegre es la capital del Estado de Rio Grande do Sul. Tiene 1.290.000 habitantes y está situada en el centro de una región metropolitana de 3 millones de habitantes.
Hasta los primeros años de la década de los ochenta, Porto Alegre experimentó un acelerado proceso de crecimiento de su población, que junto con una fuerte concentración de los ingresos, generó una gran inestabilidad, que dejó a una tercera parte de la población en zonas periféricas de la ciudad sin infraestructuras urbanas.
Esta población ha sido históricamente olvidada por todos los gobiernos municipales anteriores. En 1988 con el triunfo del Partido de los trabajadores (PT) esto cambió, en 1989 había una enorme cantidad de personas que vivían en barrios perifericos de la ciudad, sin calles pavimentadas y carecían de agua potable. Eso suponía una enorme deuda del gobierno local con una parte muy importante de la población. Cuando se inició el sistema de Presupuesto Participativo se pudo comprobar que algunas personas habían estado luchando por conseguir un sistema de pavimentado de las calles durante más de 30 ó 40 años.
El Gobierno totalmente centralizado y no democrático era un obstáculo para establecer una relación de transparencia con la sociedad. El Gobierno decidía las inversiones, dejando a la población totalmente al margen del proceso, y sus prioridades eran muy distintas a las de una parte muy importante de la población.
Además, la ciudad se enfrentaba a un desequilibrio financiero y administrativo de naturaleza estructural. Los ingresos del gobierno provenientes de los impuestos, eran completamente insuficientes para financiar ni siquiera una mínima parte de las obras públicas, que se debían realizar para equilibrar el crecimiento de la ciudad y comenzar a pagar la deuda social contraída con los millones de ciudadanos que vivían en la miseria.
En 1989, cuando empezó a funcionar el sistema de Presupuesto Participativo, éste se enfrentó a una difícil situación, puesto que logró una modesta participación de la población. En 1990, la participación se mantuvo baja, especialmente por las dificultades de financiación que el Gobierno atravesaba. A partir de ese momento, cuando la ciudad recuperó su capacidad de inversión, gracias a una profunda reforma fiscal, el Presupuesto Participativo recibió un fuerte impulso.
El Gobierno comenzó a tener fondos para abordar las demandas y la población empezó a sentir y a ver con sus propios ojos que se respetaban sus decisiones y que esto repercutía en un mejor nivel de vida.
A partir de 1991, el Presupuesto Participativo se convirtió en un proceso masivo que empezó a movilizar a las comunidades de todos los barrios. En 1994, por ejemplo, más de 11.000 personas, y en 1995, más de 14.000 acudieron a los encuentros y asambleas regionales dirigidas y coordinadas por el Gobierno. Si añadimos a este número de personas la enorme cantidad de asociaciones locales y organizaciones populares participantes, tendríamos más de 100.000 personas ligadas de alguna manera a la elaboración del Presupuesto de la ciudad. Además de esto, cerca de mil entidades y asociaciones se han inscripto para participar en este presupuesto.
Cómo se arma el Presupuesto Participativo en Porto Alegre
El presupuesto Participativo no fue en Porto Alegre fruto de una sanción legislativa, sino que a instancias del gobierno fueron los ciudadanos participando de manera autónoma los que designaron su reglamentación y realización, así como tambien fueron ellos quienes año a año realizaron los ajustes necesarios para ir mejorandolo.
La ciudad se dividió en 16 zonas, según criterios geográficos, sociales y de organización de la comunidad, a través de los cuales se organizó la plena participación de la población; además, para permitir que otros ciudadanos y entidades ligados a cuestiones como los derechos de la mujer, la asistencia sanitaria, las asociaciones culturales, etc., participacen, se crearon otras cinco organizaciones de participación dedicadas a temas concretos: organización y desarrollo urbano de la ciudad, transporte y circulación, asistencia sanitaria y social, educación, cultura, actividades recreativas, desarrollo financiero y previsión fiscal.
Anualmente, el Gobierno promueve al menos tres grandes asambleas de las organizaciones regionales, más las dedicadas a asuntos concretos. En la primera, se hace pública la contabilidad de la inversión aprobada el año anterior, para comprobar qué se ha hecho realmente, qué se esta haciendo, y qué no se ha empezado todavía y por qué. En este momento los ciudadanos pueden criticar a la administración pública. Esta fase garantiza la transparencia necesaria en el proceso, condición fundamental para mantener la franca relación que pretende establecer el Presupuesto Participativo.
En la segunda fase, los vecinos de cada barrio y los participantes de las organizaciones temáticas deciden sus prioridades y eligen a los asesores del Presupuesto Participativo.
Entre estas dos fases hay tiempo para una fase intermedia, en la que se celebran numerosos encuentros, tanto en la esfera temática como en la regional (dividida a su vez en microregiones). Es entonces cuando la población expresa sus necesidades y establece una cierta prioridad para las obras más urgentes. Aunque esto se lleva a cabo en reuniones más reducidas, esta fase es la fundamental del proceso porque para establecer prioridades, la gente expresa sus deseos, dando lugar a una sana discusión sobre lo que es más importante.
Una vez establecidas las prioridades, se eligen los delegados y asesores de cada región u organización temática, y se constituyen el Foro de los Delegados Regionales y de los Delegados para cuestiones temáticas, el Consejo Municipal del Plan de Gobierno y del Presupuesto.
El Consejo Municipal del Plan de Gobierno y del Presupuesto lo constituyen dos asesores titulares y sus correspondientes suplentes elegidos por cada una de las 16 zonas de que consta la ciudad, dos asesores titulares y sus correspondientes suplentes elegidos por cada una de las cinco organizaciones temáticas, un representante titular y su suplente del Sindicato de Empleados Municipales, y un representante titular y su suplente de la Unión de las Asociaciones de Vecinos de Porto Alegre. Los representantes del Gobierno son dos y no tienen derecho al voto. El mandato de los delegados es por un año con posibilidad de presentarse a la reelección. No obstante, este mandato se puede revocar en cualquier momento, mediante un proceso concreto que tiene lugar en el Foro de los Delegados Regionales y de los Delegados para cuestiones temáticas, y que requiere una mayoría cualificada de dos tercios.
El Consejo coordina y organiza el proceso de elaboración de los presupuestos y del plan de inversión y, más tarde, comprueba la ejecución del presupuesto acordado. Se celebran reuniones semanales con un orden del día y se activa un vínculo permanente con el poder ejecutivo.
Los delegados, cuyo número es muy superior al de los asesores, tienen una reunión mensual y constituyen el mencionado Foro de los Delegados Regionales y de los Delegados para cuestiones temáticas. Su labor consiste en apoyar a los asesores recogiendo información que después hacen pública e informando a la población de los temas discutidos por el Consejo, y hacer el seguimiento, junto con la comunidad, y la puesta al día de las obras públicas previstas en el Plan de Inversión.
Después de las reuniones de las organizaciones temáticas y de las regiones y de la constitución del Foro de Delegados y del Consejo Municipal del Plan de Gobierno y del Presupuesto, se comienza a elaborar el borrador final del Presupuesto Municipal y del Plan de Inversión. En primer lugar, todas las secretarías junto con los órganos de gobierno participan en las reuniones del Consejo Municipal para discutir sobre las obras, su costo económico y su viabilidad técnica. Con esa información en las manos, los asesores y delegados vuelven a discutir con las comunidades. Después, el poder ejecutivo presenta a los asesores y delegados una propuesta de presupuesto detallada, que incluye todas las partidas de ingresos y gastos.
Después de que las tres cifras principales del presupuesto están establecidas, el siguiente paso es elaborar el Plan de Inversión. Se observan tres criterios a la hora de concebir el Plan de Inversión:
La prioridad de la zona (decidida en las asambleas zonales: educación, pavimentación de calles, etc).
La población total de la zona (las áreas más pobladas reciben más).
La carencia de servicios o infraestructura (las áreas más pobres reciben más).
Contrastando estos criterios y discutiendo con la población, se establecen las inversiones y las obras que se llevarán a cabo en cada región de la ciudad, a propuesta de las organizaciones temáticas y del propio Gobierno municipal.
Al final del proceso el Plan de Inversión se presenta para su aprobación al Consejo Municipal del Plan de Gobierno y del Presupuesto.
Después de la aprobación del Presupuesto Municipal por el Consejo, el poder ejecutivo envía la propuesta a los concejales del Ayuntamiento. Es así como se produce la unión real de la democracia directa y participativa con la democracia representativa.
En Porto Alegre entre el 15% y el 25% del presupuesto se asigna según el modelo Participativo.
La experiencia en Buenos Aires
Si bien existen varias experiencias en nuestro país, nos centraremos en la experiencia de la Ciudad de Buenos Aires que incorporó este modelo en el año 2002 a través de la Secretaría de Descentralización y Participación Ciudadana, la cual puso en marcha el Presupuesto Participativo (PP), un proceso de democracia participativa, voluntaria y universal contemplado en el Art. 52 de la Constitución de la Ciudad y los Art. 9 y 29 de la Ley N° 70 de Sistemas de Gestión, Administración Financiera y Control del Sector Público que sirve para el debate, elaboración, control y seguimiento del Presupuesto Anual, del Programa General de Gobierno y del Plan de Inversiones.
Este mecanismo de participación y decisión fue incorporado con el objetivo de lograr una gestión transparente y eficaz. En el año 2002 se concretó el 85% de las prioridades elegidas, mientras que en el 2003 se llevaron a cabo en un 65%.
Pueden participar todos los vecinos, las organizaciones barriales y las asociaciones civiles a través de la inscripción en foros barriales y asambleas, que se realizan en todos los Centros de Gestión y Participación de la Ciudad (CGP).
Al igual que el modelo de Porto Alegre se realizan asambleas barriales que funcionan con la participación de los vecinos y las organizaciones no gubernamentales y se organizan en comisiones por núcleos temáticos, que son: desarrollo urbano local, desarrollo socioeconómico, cultura y deporte, atención de la salud y educación. En cada comisión se elige un representante o delegado temático.
La toma de desiciones se da de la siguiente manera:
Presentación de los temas: los vecinos y representantes de las organizaciones no gubernamentales presentan y seleccionan propuestas, prioridades y proyectos, de acuerdo a cada tema en especial.
Elaboración: se recibe información del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y se consideran las propuestas, su factibilidad y su impacto en el barrio o a nivel Ciudad.
Aprobación de las propuestas: se seleccionan y ordenan las acciones y propuestas, que serán votadas en el cierre de la asamblea barrial.
Finalmente, se realiza un plenario de cierre en el que se votan las propuestas de todas las comisiones temáticas. Allí también se eligen dos consejeros del Presupuesto Participativo.
Luego, los delegados temáticos de todos los barrios se reúnen con los funcionarios de cada área de gobierno para analizar cómo llevar a cabo las acciones pensadas para el barrio y la Ciudad. Los consejeros provisorios del Presupuesto Participativo se reúnen para elaborar la matriz presupuestaria que se incorpora al Proyecto de Presupuesto que el Ejecutivo envía anualmente al Poder Legislativo.
La Legislatura evalúa, debate y aprueba el presupuesto anual de la Ciudad y luego el Gobierno de la Ciudad se encarga de llevar a cabo las propuestas y los proyectos contemplados.
Similitudes y diferencias de las dos experiencias
Si bien el modelo de la Ciudad de Buenos Aires está tomado del de Porto Alegre, su forma de implementacion fue bastante diferente mientras en la ciudad brasilera el modelo fue implementado ni bien asumió en el poder de la ciudad el Partido de los Trabajadores (PT) en Buenos Aires el modelo fue implementado luego de la peor crisis institucional de la historia del país y cuando el partido gobernante llevaba su tercer periodo de gobierno.
Con respecto a la forma en la cual se implementó podemos decir que en Porto Alegre fueron los propios ciudadanos los que armaron el funcionamiento y la reglamentación del PP, en cambio en la ciudad argentina fue el gobierno de la ciudad mediante la Secretaría de Descentralización y Participación Ciudadana, el que diagramó y reglamentó el modelo de PP.
Por el lado de las similitudes las podemos encontrar en las formas de participación ciudadana, la división de la ciudad en regiones, la elección de los representantes barriales, la posibilidad de participacion de las ONGs, entre otras coincidencias operativas.
Con respecto a la participación ciudadana, al igual que en Porto Alegre en la Ciudad de Buenos Aires la participación, en los primeros años, fue escasa al ser éste recién el tercer año en el cual se implementa el modelo en la ciudad argentina no podemos analizar los resulados en la participación por parte de los ciudadanos, ya que en la experiencia brasilera recién se hizo masiva la participación en el tercero o cuarto año de implementación, luego de haber visto los resultados.
Si realizamos un análisis de las organizaciones que participan en las experiencias notamos que mientras en Porto Alegre son muy diversas, desde ONGs hasta Sindicatos, en la Ciudad de Buenos Aires sólo participan algunas ONGs.
En este apartado marcamos las que a nuestro criterio son las principales diferencias y similitudes de las experiencias en el aspecto operativo. A continuación, expondremos cuáles son las fortalezas y debilidades de la implementación de esta herramienta en diferentes contextos socioculturales.
Debilidades y fortalezas del Presupuesto Participativo
El modelo de PP es una herramienta muy importante para la participación de los ciudadanos en las decisiones de inversión del gobierno y en el control por parte de los mismos del funcionamiento del gobierno, hacia una democracia más participativa.
La experiencia de Porto Alegre es muy rica tanto en el aspecto operativo como también en el marco sociológico, por su formación a través del impulso ciudadano con el visto bueno por parte del partido gobernante de centro izquierda, quien motivó a los ciudadanos a participar en el armado de este modelo y en su posterior aplicación.
Al ser una experiencia en la cual la participación de los ciudadanos es fundamental, su formulación debe estar también vinculada a la participación por parte de los ciudadanos, a nuestro criterio este aspecto es fundamental para el posterior éxito del modelo, ya que es en esta etapa donde los ciudadanos sienten que su participación puede cambiar las políticas centralizadas en la toma de decisiones, a menudo este punto se deja de lado como sucedió en la experiencia de la Ciudad de Buenos Aires en la cual el gobierno mediante la Secretaria de Descentralización y Participación Ciudadana, fue el que implementó el modelo tomado de la experiencia de Porto Alegre.
Creemos, por lo antes expuesto, que en el caso del PP, no se puede implementar el mismo en ciudades con diferentes realidades socioculturales, debido a que este se debe forjar, a nuestro criterio, en cada ciudad con la participación de los ciudadanos y de las diferentes organizaciones que forman parte de la sociedad.
Al intentar imponer un modelo que fomenta la participación desde arriba hacia abajo, no lograremos el objetivo de la participación por parte de los ciudadanos debido a que estos lo sentirán como algo ajeno a su realidad ya que no se forjo en su seno.
La experiencia de Porto Alegre si bien se vio concretada con la asunción del PT, fue un proceso que se fue gestando en la sociedad durante varios años.
En la Ciudad de Buenos Aires el modelo se implementó en un intento de calmar el reclamo popular que estalló con la crisis del 2001 y se vio perpetuado con el nacimiento de las asambleas barriales, pero este modelo no pasó por el proceso de gestación en la sociedad sino que fue impuesto por el Poder Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad.
Por como se impuso el modelo en la Ciudad de Buenos Aires y en que contexto, tratando de dar soluciones mágicas a serios problemas estructurales, creemos que van a pasar varios años antes que podamos apreciar los resultados que obtuvo Porto Alegre.
Conclusiones Finales
A lo largo del trabajo apreciamos que el nacimiento del PP en la ciudad brasilera de Porto Alegre se da mediante un largo proceso que culmina con el arribo del PT al gobierno y la posterior implementación de este modelo.
Los resultados obtenidos en Porto Alegre fueron sorprendentes en apenas cinco años se aumentó el suministro de agua potable que en 1990 era de 400.000 a 465.000 en 1995 y con respecto al alcantarillado el incremento en el sistema pasó de alcanzar al 46% de las familias en 1989 al 85% en 1996, a su vez se lograron grandes avances en alumbrado público, urbanización de zonas, salud y viviendas.
Estudiamos como se implementó el modelo en la Ciudad de Buenos Aires en medio de la crisis institucional del 2001 y marcamos las diferencias con la experiencia antes mencionada, encontrando el mayor contraste no en su forma de funcionamiento sino, en la forma en la cual éste fue impuesto en las Ciudad de Buenos Aires.
De acuerdo al análisis realizado llegamos a la conclusión de que la implementación del modelo de Presupuesto Participativo se debe dar en un contexto sociocultural en el cual la sociedad sea su promotora, como ya lo hemos mencionado. Creemos que el modelo de PP tiene que ser parte del surgimiento de una sociedad más madura, la cual crea que los vicios de "la vieja politica" tienen que quedar en el pasado y en estos tiempos son los ciudadanos los que van a dirigir y controlar a sus gobiernos.
Si se utiliza esta heramienta como un medio para conseguir la legitimidad perdida únicamente, ésta puede ser un arma de doble filo para los politicos, puesto que delega la responsabilidad de la planificación y su control a los ciudadanos.
Somos concientes que el PP es sólo una de las herramientas que conducen a la sociedad a una democracia más participativa, pero la sociedad no debe quedarse sólo en ella y debe seguir produciendo más herramientas.
Bibliografía
Libros
CORREAS, Oscar. "El neoliberalismo en el imaginario jurídico" en: Direito e neoliberalismo: elementos para urna leitura interdisciplinar. Curitiba, Ediçóes del Instituto Brasileiro de Estudos Jurídicos, 1996.
FEDOZZI, Luciano “Orcamento Participativo. Reflexoes sobre a experiencia de Porto Alegre”:Porto Alegre Tomo Editorial/FASE, segunda edición, 1999.
RUBLE, A. Blair et al. "Introduction: Globalism and Local Realities-Five Paths to the Urban Future" en: Preparingfor the Urban Future... Washington, Woodrow Wilson Center Special Studies, 1996.
Artículos de Publicación periódica
UTZIG, José Eduardo. "Notas sobre o governo do PT em Porto Alegre". Novos Studos, Sáo Paulo, CEBRAP, n0 45 (julio 1996).
Sitios web
www.buenosaires.gov.ar "Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires". Noviembre. 2004
www.presupuestoparticipativo.com "Socialistas por el Presupuesto Participativo". Noviembre. 2004.
Maximiliano